Un ritual de protección simbólica con un chal de algodón para recoger tu energía, escribir límites propios y cuidar tu espacio en una casa compartida con gatos.
Duración 12 minutos
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Nombrar por escrito un límite personal cuando una opinión ajena ocupa demasiado espacio.
Materiales
Un chal limpio de algodón1
Una hoja A51
Un lápiz1
Paso a paso
Siéntate en un lugar estable que mantenga libres las rutas habituales del gato.
Extiende el chal únicamente sobre tus hombros.
Escribe en la hoja una frase que nombre el límite que quieres sostener.
Lee la frase una vez y observa qué decisión concreta la acompaña.
Dobla la hoja y retira el chal de tus hombros.
Guarda el chal, la hoja y el lápiz en un cajón cerrado.
El sentido de la práctica
El chal representa un límite personal y concentra la atención en una decisión propia; es una imagen de reflexión, no una protección ni una forma de cambiar la conducta de otras personas.