Tarot como juego
El Metropolitan Museum sitúa el tarot como juego de cartas en la Italia del siglo XV, antes de sus asociaciones ocultistas posteriores.1
Empezar por el juego permite no leer las imágenes medievales como si hubieran nacido ya con un único sistema esotérico.1
Cartomancia y Etteilla
La Bibliothèque nationale de France sitúa las barajas adivinatorias de Etteilla en el periodo posterior a la Revolución francesa y documenta su expansión durante el siglo XIX.2
La circulación de asociaciones ocultistas con el tarot es posterior a su uso como juego de cartas del siglo XV.12
Kabbalah judía
La teoría lingüística de la Kabbalah judía trata diez sefirot y veintidós letras hebreas en su propio marco histórico y religioso.3
Los diagramas y discursos sobre sefirot tienen contextos históricos propios; no son una explicación automática de la estructura del tarot.4
Qabalah hermética
Las correspondencias de la Qabalah hermética pertenecen a asociaciones ocultistas posteriores y no convierten la Kabbalah judía en un sinónimo del tarot.13
No existe un origen documentado que haga de las veintidós letras hebreas el origen de los veintidós triunfos medievales del tarot.13
Correspondencias y Rider–Waite–Smith
La Wellcome Collection acredita a Pamela Colman Smith y A. E. Waite en el mazo Rider–Waite–Smith de setenta y ocho cartas.5
Una práctica simbólica actual puede estudiar correspondencias si las nombra como una capa posterior, no como la fuente histórica única del tarot.15